Saltar al contenido

Nosotros

Argi es «luz» en euskera

De ahí sale todo lo demás: dar luz a un negocio. Verlo, entenderlo y dejar de trabajar a oscuras.

Analizamos cómo trabaja hoy una empresa, diseñamos con ella la solución que necesita y se la construimos —una web, un panel de control, el programa de su planta, un chatbot— para que deje de perder horas en su día a día y tenga el negocio bajo control.

Esa mezcla no es dispersión. El problema lo elegimos por las horas que hace perder, no por la tecnología que toca usar: si vuestro caso se resuelve con una hoja de cálculo bien hecha o cambiando un procedimiento, os lo diremos, aunque a nosotros nos convenga lo contrario.

Trabajamos donde conocemos el terreno por dentro: planta, almacén y logística. Fuera de ahí, entramos cuando el trabajo que sobra se parece al que ya hemos quitado de en medio.

Se cobra el análisis

Porque es el primer entregable y no la preparación de la venta.

Trato directo

Habláis con quien lo construye. Ni gestor de cuenta ni nadie traduciendo.

No se empieza de cero

Argiax Core ya está construido, y por eso un proyecto cuesta menos horas.

Por qué existe esto

Cuatro cosas que nos encontramos en casi todas las empresas

01

Se pierden horas en trabajo manual

Copiar de un sitio a otro, rehacer el mismo Excel cada semana, buscar un dato que ya existe. Nadie lo ha contado nunca, y por eso nadie lo arregla.

02

Cada empresa trabaja a su manera

El software del mercado está pensado para otro. Se compra igual, y se acaba adaptando la empresa a la herramienta en vez de al revés.

03

Se decide a ciegas

El dato existe, pero no se ve a tiempo. Se decide por intuición y se comprueba dos turnos después, cuando ya no se puede corregir.

04

Quien vende tecnología no pisa el terreno

Agencias que no entran a ver cómo se trabaja, y que por eso entregan algo que nadie acaba usando.

En qué creemos

Cinco reglas, y lo que cada una nos obliga a rechazar

Un valor que no obliga a decir que no a nada es decoración. Estos cinco nos han costado trabajo, y por eso están aquí.

Se enseña funcionando

El argumento es la herramienta en pantalla, con datos reales, no la presentación que la describe. Si de algo no hay nada que enseñar, no os lo ofrecemos.

Concreto, verificable y medido en horas

Precio cerrado, fecha y alcance antes de empezar. Y el resultado se mide en la unidad que entendéis: cuántas horas se van hoy en ese trabajo y cuántas dejan de irse.

Se analiza primero, y se diseña con vosotros

Entramos, miramos cómo trabaja hoy la gente y dónde se le va el tiempo. La solución se decide con vosotros; no os llega hecha de fábrica.

La máquina prepara, la persona decide

El sistema deja el trabajo hecho —la oferta redactada, el dossier montado, la trazabilidad completa— y quien firma sigue siendo quien firma. Es lo que hace que esto valga en calidad, en normativa y en aeronáutica.

Pocas cosas, terminadas

No empezamos lo siguiente mientras lo anterior está a medias, y no cogemos un proyecto que no cabe en el calendario aunque se pueda vender.

A qué decimos que no

Lo que no vamos a hacer, aunque nos lo paguéis

Publicarlo os ahorra una llamada y a nosotros también. Si vuestro encargo está en esta lista, mejor saberlo antes.

  • Campañas y gestión de redes. La web sí, con su estructura y su SEO; llevaros las redes no, que es otro oficio y no os ahorra horas.
  • Mantener software de otros: ni el ERP ajeno, ni código heredado de otra agencia. Construimos lo nuestro y respondemos de lo nuestro.
  • «Hazme esto, que ya lo tengo pensado», sin dejarnos analizar antes. Sin mirar, se construye lo que creéis que necesitáis.
  • Proyectos donde no se puede ver cómo se trabaja ni hablar con quien hace el trabajo.
  • Alcances abiertos, sin fecha, y promesas de resultado que no se pueden poner en horas.
  • Automatizaciones que deciden solas donde el fallo cuesta caro: calidad, normativa, documentación regulada.
  • Sectores elegidos por moda y no por conocer el terreno.

Si algo no tiene sentido, lo decimos. Preferimos perder un proyecto a construir algo que no vais a usar. Escribidnos y os decimos si encaja.

Siguiente paso

¿Hablamos 30 minutos?

Nos cuentas qué proceso os está costando horas y te decimos si tiene arreglo, cómo y en cuánto tiempo. Sin compromiso.