Distribución y logística
Once hojas de cálculo y ninguna que sea la buena
La operativa vive repartida entre hojas de cálculo, correos y la cabeza de dos personas. Cada consulta —cuánto stock queda, qué se sirvió ayer, a qué precio— obliga a parar a alguien y buscarlo, y cuando dos hojas dicen cosas distintas se va media mañana en averiguar cuál es la buena.
Con sistemas en producción en almacénVer el proyectoQué resolvemos
Cuatro frentes concretos
Ninguno es un paquete cerrado: se empieza por el que más duela y se sigue desde ahí.
Un panel, una única verdad
Una aplicación interna donde pedidos, stock, clientes y precios están en un solo sitio, con permisos por persona y el histórico de quién cambió qué.
Sincronización entre sistemas
Tienda, ERP, almacén y herramienta de facturación dejan de vivir cada uno por su lado: el dato se introduce una vez y llega a todos.
Albaranes y pedidos automáticos
Los pedidos que entran por correo o por PDF se leen y se registran solos, y los albaranes y las facturas salen del mismo dato, sin volver a teclearlo.
Alertas de stock e incidencias
Avisos cuando algo baja del mínimo, cuando un pedido se retrasa o cuando una incidencia lleva demasiado tiempo abierta, en vez de descubrirlo cuando llama el cliente.
Siguiente paso
¿Esto os suena de vuestro día a día?
Contadnos cómo lo lleváis hoy. En media hora os decimos qué automatizaríamos primero y qué no merece la pena tocar.