Despachos profesionales
Que el expediente se monte solo mientras trabajáis
El trabajo bueno se factura por horas, pero buena parte del día se va en montar expedientes, rehacer escritos que ya existen con otros datos y perseguir quién ha imputado qué. Cada una de esas horas es una hora que no se factura. Y el plazo que se pasa siempre es el que nadie tenía apuntado.
Qué resolvemos
Cuatro frentes concretos
Ninguno es un paquete cerrado: se empieza por el que más duela y se sigue desde ahí.
Documentación por expediente
Todo lo que entra —correos, escritos, adjuntos— se clasifica solo en su expediente, con buscador por contenido y no solo por nombre de fichero.
Escritos a partir de vuestros datos
Las plantillas que ya usáis se rellenan con los datos del expediente, para que redactar sea revisar y firmar en lugar de copiar y pegar del anterior.
Horas y facturación
Imputación de horas sin fricción, con el estado de lo facturable a la vista y las facturas generadas desde ahí mismo.
Avisos de plazos y vencimientos
Los vencimientos se cargan al abrir el expediente y avisan con antelación al responsable, no a una lista de correo que nadie lee.
Siguiente paso
¿Esto os suena de vuestro día a día?
Contadnos cómo lo lleváis hoy. En media hora os decimos qué automatizaríamos primero y qué no merece la pena tocar.