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Asesorías y gestorías

El volcado de datos no debería ocupar media jornada

Cada mes entran cientos de documentos en PDF, escaneados o hechos con el móvil, y alguien tiene que abrirlos uno a uno, entender de qué son y teclearlos en el programa de gestión. Son horas que nadie ha contado nunca, y por eso el trabajo que de verdad da valor —revisar, avisar, aconsejar— queda para el final, cuando ya no hay tiempo.

Qué resolvemos

Cuatro frentes concretos

Ninguno es un paquete cerrado: se empieza por el que más duela y se sigue desde ahí.

01

Lectura automática de documentos

Facturas, recibos, nóminas y contratos que llegan por correo o carpeta compartida se clasifican y se les extraen los campos solos, en cualquier formato.

02

Volcado directo a vuestro programa

Los datos entran en el software de gestión que ya usáis mediante su API o su importador. Nadie vuelve a teclear lo que ya está escrito en un documento.

03

Bandeja de excepciones

Cuando algo no cuadra o el documento es dudoso, no se inventa nada: el caso pasa a una bandeja de revisión con el motivo señalado, para que lo mire una persona. La máquina prepara, vosotros firmáis.

04

Cierres e informes recurrentes

Los cuadres, los listados de cada cierre y los informes que mandáis a clientes se generan solos, con los mismos criterios cada mes.

Siguiente paso

¿Esto os suena de vuestro día a día?

Contadnos cómo lo lleváis hoy. En media hora os decimos qué automatizaríamos primero y qué no merece la pena tocar.